En el sector de la construcción, un relleno se refiere a un trabajo de extensión y compactación de suelos dentro de proyectos de excavación, cimentación o en trabajos estructurales.

Para cualquier tipo de relleno se debe utilizar materiales limpios, naturales y que sean adecuados para este tipo de trabajo, ya que deben garantizar la seguridad, resistencia y protección.

Es importante que todo el proceso de relleno se  desarrolle humedeciendo previamente el suelo y luego compactándolo con maquinaria ligera o pesada, esto dependerá del tamaño del terreno, del material de relleno y del tipo de edificación.

La compactación es crucial y se debe tener mucho cuidado, ya que de no hacerlo bien la construcción presentará daños y puede hundirse.

Tipo de rellenos

Relleno a volteo: consiste cuando el material que se usa para el relleno se coloca en el sitio sin compactación alguna.

Relleno compactado: se realiza cuando el material que se usa para rellenar se le aplica un proceso para aumentar el peso volumétrico o eliminar vacíos, esto con el objetivo de incrementar la resistencia.

Relleno con arena: se utiliza previo a la colocación del drenaje e impermeabilización. La arena debe estar limpia o de mezcla arenosa gravosa. Con este material sí se requiere de una compactación correcta.

Relleno con grava: no se requiere de compactación debido a las características de la grava.